Sexo y Género

¡Hola muy buenos días! Si existe un colectivo especialmente machacado históricamente son: los transexuales. En muchos países siguen siendo perseguidos, discriminados e incluso encarcelados o asesinados. Los rancios nunca duermen y están siempre muy preocupados por lo que hace la gente con su picha, su culo y su ropa; tanto estos rancios casposos como los posmodernos, aquí tenemos cera pa’ tol mundo, se han encargado de generar mucha desinformación al respecto, bajo la forma de discursos absurdos respecto a qué es y qué no es ser transexual. Pero vamos a ver lokopizzas… de verdad q os importa que haga la gente que ni si quiera conoces? Por dios, por favor y por Kalimdor… que tenemos una edad y un nivel de evolución creo q nivel Advance en la escala de Oxford Institute eh..

Vamos a intentar despejar todos los mitos que envuelven al fenómeno. El trastorno que está a la base de los transexuales suele ser la disforia de género. La disforia de género recibe interpretaciones distorsionadas por ambos frentes ideológicos. Unos  interpretan el trastorno como una enfermedad normalmente causada por abusos sexuales infantiles o por problemas emocionales de todo tipo. Por otro lado está quien en su proceso de deformar los estudios de género ha llegado al punto de comprender el género como un constructo social equivalente al sexo. Ambos andan muy despistaos…

Vamos a organizar un poquito esto, que es un tema muuuy complejo pero a la vez muuuy interesante. Dividamos el análisis en tres niveles: sexo, orientación y género.

SEXO : Esto se refiere a si nuestra conformación biológica se corresponde con ser una hembra o un macho de homo sapiens. Aunque el tema es complejo, dado que existen individuos que constituyen lo que denominamos ‘intersexuales’. En este sentido, en el análisis hay que valorar a) el cariotipo, si la persona tiene el cromosoma 23 de tipo XX o XY, b) el sexo gonadal, es decir, si tiene testículos u ovarios, y c) el sexo somático, es decir, si la persona presenta características morfológicas masculinas o femeninas. Lo más normal —en un sentido estadístico, por favor, entended esto, voy a repetirlo por si acaso, EN UN SENTIDO ESTADÍSTICO— es que las personas XY desarrollen testículos y que tengan el cuerpo musculado, barba y ausencia de caderas y pechos, y que las personas XX desarrollen ovarios, caderas y pechos.

Pero existen personas que no se corresponden con la relación estadísticamente normal de estos tres niveles de análisis sexual. Por ejemplo, a nivel de sexo genético nos encontramos con casos de personas con síndrome de Turner, que son mujeres que únicamente tienen un cromosoma X en lugar del clásico XX. Estas mujeres desarrollan un sexo somático femenino, aunque un sexo gonadal indiferenciado, dado que, aunque por fuera parece todo normal, por dentro no presentan ovarios desarrollados. Otro caso, esta vez en hombres, es el de las personas con síndrome de Klinefelter, que tienen un cromosoma 23 de tipo XXY. Esa X extra ocasiona que desarrollen ginecomastia —un agrandamiento de las glándulas mamarias—, escasez de vello corporal, menor musculatura e hipogonadismo, siendo estos síntomas más agudos a más X extras tenga el cariotipo de la persona. También hay casos que afectan al propio desarrollo del sexo somático aunque genéticamente se sea XX o XY. Por ejemplo, los casos de pseudohermafroditismo masculino, causado por una baja o nula sensibilidad a los andrógenos, o femenino, que consiste en personas XX que producen cantidades muy bajas de estrógenos. Estas personas desarrollan sexos somáticos y gonadales con características que se corresponden al otro sexo genético, por ejemplo, tendrán cuerpos de mujer aunque sean XY.

Entonces para resumir: lo que hay son hombres y mujeres, y un pequeño grupo de personas que, por diversas cuestiones biológicas, no han desarrollado de un modo normal (ESTADISTICAMENTE HABLANDO) su sexo genético, gonadal o somático. Estas personas suelen identificarse como hombres o como mujeres y, dejando de lado las cuestiones que pueden diferenciarlos de la media, deberían ser tratados y entendidos como hombres o como mujeres de pleno derecho. ¡Evidentemente!.

ORIENTACIÓN SEXUAL: Esto se refiere a por qué sexo las personas sienten interés sexual. La orientación sexual no se refiere a amistad o preferencia a la hora de exarte una birra, se refiere a quienes quieres o no quieres fukearte. En este sentido, hay gente que prefiere montárselo con hombres, otros con mujeres y a otros les da más o menos igual de un modo más o menos variable. Así, tenemos hombres y mujeres heterosexuales —solo se quieren trincar, ya tu sabe, a gente del otro sexo—, homosexuales —que quieren apretar a gente de su mismo sexo— o bisexuales —pondrían mirando a Cuenca a gente de su mismo sexo o del otro, aunque aquí hay un amplio espectro de grises en los que se puede preferir más o unos u a otros. Respecto a la orientación sexual da lo mismo las razones que uno tenga o deje de tener para montárselo con las personas. Da igual que únicamente te acuestes con alguien por su inteligencia, o por cuestiones fuertemente emocionales, o que lo hagas por lo que consideres oportuno. Lo que se mide aquí es el sexo de las personas por las que tienes interés sexual, nada más.

La orientación sexual no se elige, nadie se hace gay o lesbiana. La homosexualidad no puede considerarse un trastorno ni mucho menos una enfermedad. Ser gays, lesbianas y bisexuales es algo totalemnte normal… o que te crees.. que los 300 espartanos de leonidas no le daban tamb a la morcilla de burgos! Si es que alguno se cree que esto es un invento del siglo XX o algo!  To newbie q es la gente maxo.

 

GÉNERO: Este es el concepto más difícil de explicar y que más se ha ido distorsionando. El término ‘género’ hace referencia al constructo que cada sociedad puede o no desarrollar en relación a los sexos. Por ejemplo, una cuestión de género es el uso de la falda: en España la usan las mujeres, en Escocia la usan ambos sexos. Aunque eso va cambiando: hoy en día es normal que las mujeres usen pantalones y hay algunos hombres usando faldas largas, bastante fashion ahí como en pochinki. Aquí entramos en el terreno de los roles sexuales, el rol que juega cada sexo en una sociedad determinada: que los hombres le entremos a las tías en las discotecas (en algunas zonas del planeta)  o que ellas usen bikini en lugar de bañadores largos como los de antes….

La pregunta del millón es, ¿hasta qué punto el género de las personas es un constructo social? La respuesta en extremadamente compleja y habría que analizar cada caso en particular, aunque el lugar razonable podría estar entre lo que se denomina ‘determinismo biológico’ y ‘ambientalismo’. En el primero de los casos se piensa que los roles sociales se desprenden directa y unívocamente de las características biológicas de hombres y mujeres —existiría el ‘gen de la falda o del bikini’— y en otro de los extremos ser hombre o mujer sería tan constructo social como ser una lámpara de techo o un tanque panzer. Ambos extremos del espectro, constituyen conjuntos de ideas absurdas. Unos son los conservadores de ‘las mujeres deberían estar en la cocina y planchando y los hombres escupiendo en escupideras y cazando mamuts’ y los otros los posmodernos de ‘no existen los hechos, solo las interpretaciones’.

Entonces, en resumen, tenemos dos sexos —masculino y femenino—, tenemos tres orientaciones sexuales —heterosexual, homosexual y bisexual— y tenemos constructos sociales sobre esos géneros, que se relacionan tanto con el sexo como con la orientación de las personas. ¿Ha quedado clarinete o no? Ufff… estoy sudando… qué temita más complicao me has traído hoy Ángel! Qué? Qué todavía queda la matraca buena? Es verdad, que todo esto venía por el tema de la transexualidad! Bueno… vamos allá…

Disforia de género:

La disforia de género es un trastorno recogido en el DSM-V —el manual diagnóstico que usan los psicólogos y psiquiatras—, que se refiere a personas que, de un modo que genera profundo malestar, no presentan una identificación entre su identidad y su sexo. Es decir, no se trata de personas que no están de acuerdo con los roles sociales de hombres y de mujeres; no se trata tampoco de personas caprichosas que deciden sentirse así un domingo por la mañana de resaca buscando algo en Netflix para ver. Normalmente las personas que presentan cuadros de disforia comienzan a disociar su identidad con la de su sexo desde que son niños o niñas, y tienen rasgos hormonales algo diferentes a la media de su sexo. No es algo que elijan o que sea fruto de traumas infantiles o de que odien a sus padres. Eso no tiene ningún sentido. Las personas con disforia tampoco padecen una enfermedad, dado que se trata de una condición psicológica que no tiene por qué repercutir en su salud física siempre que reciban la ayuda adecuada.

En este caso, la ayuda adecuada no es hacer como los paletos del sur de EEUU y someterlos, junto a los gays, a pseudoterapias reparativas. Al contrario, en este caso la ayuda consiste en aceptarlos socialmente como el género que decidan adoptar —es decir, tratarlos como mujeres aunque su sexo genético o somático sea masculino— y darles todas las facilidades y apoyo si deciden, además, optar por la transexualidad —asumir como un gasto público la terapia hormonal y el cambio de sexo genital. Nuevamente, como pasa con las personas no-hetero, no son ni mejores ni peores que el resto, aunque en este caso a diferencia de los no-heteros sí necesitan de ayuda al presentar un trastorno que puede afectarles seriamente aunque se les deje estar.

¿Y qué es lo que dicen al respecto los posmodernos? Existen algunos movimientos que han defendido que la inclusión de la disforia de género en el DSM-V es una patologización de algo que no debería ser considerado de ese modo. Las personas con disforia no viven su sexualidad de un modo u otro, sino que son personas QUE NO RECONOCEN SU CUERPO COMO PROPIO y que por tanto tendrían un alto peligro de suicidio y depresión si no reciben la ayuda adecuada. Si no es un trastorno, ¿entonces qué es? ¿No es nada? La solución no es abolir la consideración de ciertas cosas como trastornos, el primer paso para echarle una mano a gente que de verdad lo necesita, sino educar a los rancios y casposos para desestigmatizar este tipo de problemas. La posmodernidad quiere cambiar bombillas girando casas.

No hay nada malo en decir que alguien tiene un trastorno, ya es hora de dejar eso atrás. Tener un trastorno no quiere decir que vayas o que tengas que estar caracterizado por ello toda tu vida; nadie debería ser estigmatizado por algo así. Simplemente quiere decir que tienes un problema serio y que necesitas ayuda. La depresión o la disforia no son cosas que vayan a dejar de existir si las llamamos de otro modo. Tampoco son cosas que merezcan ser frivolizadas.

Y tu que piensas de todo este tema tan intenso?  Bueno ponlo en los comentarios o sino en la encuesta que dejamos aquí arriba como en todos los videos…

Sed felices amigos mios! Tengais la orientazion que tengáis! No me seais unos losers y odiéis a la peña xq si! Que la vida es muy corta para estar tol rato enfadao y de mal rollo!  Y ya hay mucho hater por youtube… asi que bueno, pensad un poco en como mejorar la partida que estamos jugando!  Si teneis quejas, dudas o consejos sobre los videos de ciencia! Os recuerdo que Angel, el tio que sale en los sketeches el principio… es el guionista y montador de esta sección, asi que escribidle al twitter y el ya os da amor! @angelogyn

Compartid el vídeo, si os ha molado, dad likes y cosas de esas que piden los youtubers… y nos vemos en 2 o 3 dias con nuevo video! Hasta luego lokopizzas!!

 

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