¿Funciona?

¡Hola muy buenos días! Por fin llega a esta sección un tema que muchos nos habéis pedido… LA HOMEOPATÍAAAARRRRRR!!!! Eso es lokopizzas! Mucha gente consume productos homeopáticos, dicen que realmente funcionan e incluso podemos encontrarlos en algunas farmacias, pero… realmente proporcionan algún beneficio para nuestra salud? La homeopatía tiene alguna base científica? Eh, eh, eh?? Vosotros que creeis??? Tranquilos que vamos a empezar a explicar todo desde el principio de to chechus! Que hay que hacer las cosas bien.

Hace 13mil 700 millones de años, una gran explosión dio origen al universo!! Pero qué mierdas me has escrito aquí Ángel? No tan, tan desde el principio joder, rebobina un poco! Vale, un poco más, por ahí, ahí, ve frenando, vale!

A finales del siglo 18, cuando la medicina todavía no tenía base científica, la peña moría como moscas por epidemias de peste y el concepto de higiene todavía ni existía, la anatomía estaba en muchos aspectos donde la dejó Leonardo Da Vinci y esto no era demasiado alentador… la medicina poco podía hacer por nuestra salud, con creencias tales como que el “exceso de sangre” era causante de muchos males y por lo tanto hacían prácticas tan salvajes como el desangrado, causando así graves daños a los enfermos. Por aquel entonces la sangre se conocía como uno de los cuatro “humores” (jejeje qué cachondos). ¿Qué que es eso?

Os suena la  “teoría de la enfermedad” del siglo V? No? Que poca memoria…

Dicha teoría asegura que nuestra salud (y hasta nuestra personalidad) dependen de dos fuerzas fundamentales, el calor y el frío, siempre y cuando haya equilibrio entre estas dos fuerzas estaremos fetén. Si se rompe el equilibrio entonces estamos jodidos. Estas fuerzas principales estarían conformadas por los cuatro humores del cuerpo: sanguíneo, flemático, colérico y melancólico. Por lo tanto la medicina de entonces, fundamentalmente no científica, creía que había que sacar del cuerpo lo que estaba mal para que con ello se fuera la enfermedad. Las lavativas y los vomitivos, junto con las sangrías, eran la base del curanderismo de entonces. Ya que los 4 humores eraban compuestos por: bilis negra, bilis, flema y sangre.

En estos tiempos, un médico de Sajonia (Alemania),  Hahnemann, descubrió que la quinina, que se encuentra en la corteza del quino y que se utilizaba en el tratamiento para la malaria, hacia algo raro, ya que Hahnemann, pese a estar sano, procedió a autoadministrarse una buena dosis de quinina dos veces al día para ver qué efectos tenía, y descubrió admirado que a él le provocaba efectos similares a los de las enfermedades que supuestamente la cinchona ayudaba a curar. Y decimos que a él le provocaba estos efectos porque no se los causa a todas las personas sanas, ya que por lo visto tenía los síntomas de lo que se conoce hoy como hipersensibilidad a la quinina, una leve alergia.

Basado en su observación de que esta sustancia parecía producir en una persona aparentemente sana los mismos síntomas que, por otra parte, curaba en las personas enfermas, Hahnemann dio un salto con tirabuzón desprovisto de toda lógica científica y decidió que entonces “lo similar se cura con lo similar” o, como dicen los curanderos homeópatas cuando quieren sonar interesantes, similia similibus curantur, lo que quiere decir que en la creencia de Hahnemann con base en ese solo experimento sin control alguno, para curarse un síntoma cuando esté enfermo, tienes que administrarte una sustancia que provoque precisamente esos síntomas en una persona sana. A esto lo llamó “Ley de los similares”.

Con base en esa peregrina teoría sacada de una sola experiencia, Hahnemann procedió a desarrollar toda una terapéutica para curar lo similar con lo similar. Su teoría era que en lugar de sacar lo malo, para curar el cuerpo había que ayudarlo a restablecer la “fuerza vital” del propio cuerpo.

¿Cuál fuerza vital? Pues la vis vitalis en la que se creía hasta que aprendimos la bastante fisiología y química como para darnos cuenta de que tal cosa no existe.

Y para que veáis por dónde van los tiros de esta locura… creía que cantidades mínimas de una sustancia bastaban para curar enfermedades, y, de hecho, tenía la inexplicable convicción de que mientras más pequeña fuera la cantidad de la sustancia, más grande era su potencia curativa en el restablecimiento del equilibrio de los humores gracias a la fuerza vital. Otra creencia irracional de Hahnemann era que el poder curativo se intensificaba si se sometía a la sustancia, diluida en agua o líquido similar, a un vigoroso sacudimiento, que llamó “sucusión”. Y es que creía que había que  disolver la sustancia cuantas más veces se pudisese y cada vez ir sacudiéndola para que ésta liberaba poderes inmateriales y espirituales responsables de la curación.  Por lo tanto, cuantas mas veces la disolviésemos y la sacudiésemos… más poder tendría la cura…. Pero este tipo quien es? El inventor de la baticao o q?

Ainsss,…. Y os preguntareis…

¿Y por qué chorradas así llegaron a calar? Pues si te dan a elegir entre desangrarte, vomitar y aplicar lavativas de mercurio a tu body…. , o un poco de homeopatía, que al final era administrar una cucharadita de nada,….. pues como que no te lo piensas.

El problema vino a lo largo del siglo XIX, cuando la medicina se desarrolló en las líneas del conocimiento científico y la homeopatía optó por quedarse en el mundo medieval de los humores. Mientras tanto, Pasteur postulaba una teoría de la enfermedad que sustituía satisfactoriamente a la teoría de los humores: la de los gérmenes patógenos. En resumen, esta teoría establece que muchas enfermedades son causadas por pequeños seres microscópicos (bacterias, protozoarios, virus). A diferencia de la anterior teoría de los humores, ésta se pudo comprobar por muchos medios hasta que, efectivamente, sabemos con certeza que muchas enfermedades son causadas por agentes patógenos. Y aprendimos a tratar esas enfermedades en consecuencia. Luego la fisiología nos fue enseñando que otras enfermedades se deben a desarreglos funcionales del cuerpo, funcionamientos incorrectos, falta de algunas sustancias, bugs, etc…  La anatomía nos vino a explicar cómo muchas otras enfermedades son ocasionadas por problemas anatómicos, como una aorta bifurcada o una fístula rectal. La genética nos ha enseñado que muchas otras enfermedades o afecciones tienen su origen en alteraciones dañinas de nuestro material genético…. Mientras que, efectivamente, los homeópatas seguían en la teoría de los humores, las sucusiones, el “espíritu inmaterial” de las sustancias de Hahnemann y el mismo sistema para encontrar “curaciones”… madre mia… pero actualizaos un poco, q vais con tol lag! Seguro que hasta usan el explorer y chatean en terra

Y así, hasta nuestros días, donde como ya he dicho, se suministran productos homeopáticos incluso en farmacias! ¿Os dais cuenta? Es como ir a la farmacia porque te duele la cabeza y que te den sanguijuelas!! En el silgo XXI!!!! ¿Qué son estos productos homeopáticos que venden tan alegremente? Es un producto en el que el principio activo se va diluyendo en 99 partes de alcohol, agua o lactosa, una y otra vez hasta que dicho ingrediente esté diluido en billonésimas partes, en base a esa creencia de que, cuanto más diluida está una sustancia, más efecto tiene sobre el cuerpo. Para que os hagáis una idea, una dilución común en estos productos es de 13CH, como llaman ellos, esto equivale a disolver un tercio de una gota de agua en todos los océanos de la Tierra!! Es imposible que haya nada del principio activo en el botecito! En definitiva, te están vendiendo agua o lactosa a precio de oro! Ay, ay, ay, si algo hemos aprendido en esta sección es eso, eh lokopizas? (gesto de dinero con los dedos) ¡Cuánto pájaro hay por ahí!

Y sin embargo, con todo lo dicho, existe gente que ha probado la homeopatía (como muchas otras pseudociencias) y aseguran que les ha funcionado!. ¿Cómo es esto posible si es claramente una charlatanería absurda? Estas pseudociencias no solo se basan en una terrible combinación entre ignorancia y unos cuántos pájaros que se aprovechan de la gente para ganar pasta, también están basadas en el poderosísimo “pues a mí me funciona”. Y da la casualidad que ya explicamos esta cuestión en este otro vídeo (incluir el vídeo del efecto placebo) en el que explicamos el efecto placebo, perooo recordad!!! Y si no lo habéis visto por favor echadle un vistazo: el efecto placebo no es lo que muchos piensan que es, no, no, no. El “efecto placebo” no es un sinónimo de “tratamiento que funciona gracias a la sugestión“. El efecto placebo es simplemente la manifestación de todos aquellos factores ajenos al tratamiento que pueden hacer que te sientas mejor, sin que el tratamiento haya hecho nada para ayudar. Es decir, no es un “funciona porque he creído que funcionaría“, sino un “he mejorado y estoy atribuyendo la mejora a algo que no ha hecho nada“. En definitiva: “funciona por el efecto placebo” significa, literalmente, que “no funciona“. Como la homeopatía! (cara sonriente y señalando a cámara to reshulón).

Lo siento tios, se que muchas veces la vida es complicada, pero me gustaría que en un futuro la humanidad evolucionase y no tuviésemos que explicar estas movidas en nuestros videos… pero en fin, que se le va a hacer!

Gracias a Angel por haber estudiado 2 años y medio sobre la homeopatía en Petrogrado , si quereis escribirle aquí os dejo su twitter…. Suscribios si no lo estais xfa plis! Que hoy es gratis y asi no os perdeis el video de dentro e 2 days! Yuhuuuuuuuuuu

 

Venga gente, hasta luego lokopizzas.

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