Curiosidades del arte de Caravaggio

De Caravaggio fue un revolucionario tanto por su vida turbulenta como por su pintura, en la que se opuso al estilo Renacentista idealizado reinante en Italia, que se basaba en normas muy estrictas. Él quiso representar la verdad y el realismo, así que realizó sus obras mediante copias directas del natural, sin ninguna preparación previa. ?Su estilo se reconoce ante todo por la intensidad de contrastes de claroscuro, que fue haciéndose más latente con el avance de los años (poner “El tañedor de laúd” y “La cena de Emaús”).

Muchacho pelando fruta (su primera pintura conocida), Cesto con frutas y Baco

Para que lo veáis claro, vamos a ver un ejemplo. Éste es el “cesto con frutas”. Por aquel entonces, las frutas de esta canasta fueron analizadas por un profesor de horticultura, quien observó: «una gran hoja de higuera, con una mancha causada por un hongo, que parece ser antracnosis»

Esto representa el afán realista del pintor, ya no porque tenga un estilo más o menos fotográfico, sino porque él decidió pintar la realidad en su sentido más amplio. Si la fruta estaba podrida, la pintaría podrida, así como pintaría más adelante la vejez, la sangre, el dolor, la torpeza… Todas ellas características “muy humanas”, es decir, muy realistas, todo lo contrario de lo que el renacimiento había mostrado con sus modelos perfeccionistas.

Caravaggio continúa mostrando las debilidades del ser humano con este tipo de pintura que le valdrá sus primeros reconocimientos con obras como “La buenaventura”, en la que muestra a Mario engañado por una niña gitana y que en su época vendió por una pequeña cantidad de liras, o “los jugadores de cartas” que muestra a un chico caer en la trampa de los jugadores, y que es además considerada como su primera obra maestra.

Así que su fama fue creciendo y con ella sus encargos, hasta que empezó a recibir trabajos religiosos… y Él por supuesto no iba a abandonar su pasión por el realismo.

La primera de estas pinturas fue Magdalena Penitente, en la que muestra a la pecadora abandonando su vida de cortesana y sentándose a llorar en el suelo, rodeada de sus joyas tiradas a su alrededor. No parece una pintura religiosa del todo, ya que muestra a la chica sentándose a llorar y dando rienda a su sufrimiento, pero no muestra redención ni una promesa de salvación, que es lo que se espera normalmente de una pintura religiosa encargada para un espacio sagrado, idealizar a los santos y divinizarlos, la mayoría de veces dejando de lado su humanidad. Este estilo podemos encontrarlo también en cuadros como: San Francisco de Asís en meditación, San Francisco de Asís en éxtasis, Los músicos, Descanso en la huida a Egipto, Marta y María Magdalena. Estos cuadros le catapultaron a la fama en el pueblo y en el gremio artístico.

La vocación de San Mateo. Óleo sobre lienzo, h. 1599-1600. Capilla Contarelli, San Luis de los Franceses, Roma.

En 1599, Caravaggio fue contratado para decorar la Capilla Contarelli, para la que realizó dos trabajos: El martirio de San Mateo, y La vocación de San Mateo. En ellos podemos ver claramente el tenebrismo que era su seña, aumentando el contraste del claroscuro, en este casoa  través de luces proyectadas sobre los elementos de la obra. De esta forma podía otorgándole mayor importancia a unos personajes sobre otros. Por ejemplo, aquí podemos ver (poner zoom La vocación de San Mateo) un haz de luz entrando por una ventana, que viene justo del lado por el que entra Jesús con San Pedro y que enfoca de lleno a San Mateo, representando así su conversión.

Así que Caravaggio siguió haciendo durante algún tiempo encargos religiosos, eso sí, llenos de muerte grotescas de martirios, decapitaciones y asesinatos. Un Tarantino de su época, vamos…

Y esto, como siempre y como todo en esta vida creó debate entre admiradores y detractores, quienes consideraban que así se perdía el verdadero sentido de la doctrina católica. Por culpa de este pensamiento Caravaggio tuvo que rehacer algunas pinturas sin el sentido característico de su obra, lo que dio lugar al primer gran escándalo de su carrera:  San Mateo . El cuadro debía mostrar al santo inspirado para escribir su evangelio, junto a un ángel que le dictaría las divinas enseñanzas. Pero Caravaggio, representó al santo como un hombre viejo, parecido a un jornalero, con la frente arrugada y sosteniendo el libro con bastante torpeza, como si esto de escribir fuera algo nuevo para él. Además, pintó al ángel como un niño que guía la mano de Mateo cual maestro que enseña a escribir al alumno. Como era de esperar, la obra fue rechazada por el clero y el pueblo, por considerarla una falta de respeto hacia el santo. Así que Caravaggio resignado tuvo que pintarla de nuevo.

Del mismo modo en La conversión de San Pablo tampoco fue aceptada por mostrar al santo empequeñecido ante el caballo, o “La Madonna con el niño y Santa Ana” que tan sólo permaneció en el altar dos días del que se dijo que en él todo es vulgaridad, sacrilegio y disgusto, que es un trabajo hecho por un pintor que no pinta bien, con un espíritu oscuro. Así también “La muerte de la virgen” que fue rechazado porque usó a una reconocida prostituta como modelo para la virgen, ¡además de que la representó con las piernas desnudas!… una locura vamos.

Pero bueno, pese a todo su fama no decayó y también recibía encargos no religiosos, como “Amor victorioso”, de 1602.? La obra muestra a un Cupido desnudo, cargado con un arco y unas flechas, mientras pisotea los símbolos de las artes, las ciencias y el gobierno.

Los principales trabajos de esta época fueron La decapitación de San Juan Bautista (la única pintura de Caravaggio con su firma) y Retrato del gran maestre de la Orden de Malta Alof de Wignacourt, así como retratos de otros caballeros de la Orden.

La sepultura de Santa Lucía, La resurrección de Lázaro y La adoración de los pastores

Cuando se asentó en Sicilia, Caravaggio continuó realizando trabajos bien pagados, en los que su estilo mostraba una nueva particularidad: ahora se mostraban figuras aisladas ante un enorme vacío. Cómo sabéis la vida del artista suele verse reflejada en su obra, así que se dice que estas representaciones se debían a un Caravaggio insociable e inseguro de su suerte a causa del acecho de sus enemigos. ?

Regresado a Nápoles pintó, entre otros, a “David con la cabeza de Goliat, que algunos consideran que fue un pago de Caravaggio por la ayuda prestada por Borghese, sobrino del papa, para obtener el perdón papal.

Y así llegamos por fin a su última obra “El martirio de Santa Úrsula”, que Caravaggio representa con intensidad, acción y drama, cuando la flecha disparada por el rey de los hunos, la hiere en sus senos.

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